lunes, 21 de noviembre de 2016

El debate como estrategia didáctica

Una de las principales preocupaciones del Proyecto Lingüístico de Centro en el IES Chaves Nogales es que nuestro alumnado, tras su paso por la enseñanza obligatoria y postobligatoria, sea capaz de hablar en público con una cierta soltura. En este sentido, estamos intentando extender el uso de las presentaciones orales, de dificultad progresiva, al menos una vez por trimestre y en todas las materias, que serán evaluadas con criterios de evaluación comunes. Sin embargo, tan importante como dominar el texto expositivo es ser capaz de hacer lo propio con la argumentación.
El curso pasado tuvimos la suerte de contar con los chicos de la empresa sevillana Con acento, quienes en pocos días montaron un debate con nuestro alumnado de 4º de ESO para participar en el EBE Joven de 2015, con este resultado:


A la vista de la experiencia, conseguimos que Pilo Martín nos convenciera en una sesión muy intensa de las bondades del debate como estrategia didáctica, pues pone en funcionamiento distintas capacidades:
  • búsqueda y selección de información fiable (centrada en contenidos curriculares o temas transversales)
  • trabajo cooperativo en pequeños grupos (obliga a participar -hablar- a todo el alumnado del grupo)
  • técnicas de oratoria (planificación y estructura del discurso)
Con idea de llevar a nuestras aulas lo que aprendimos en esta charla, desde el Departamento de Lengua Castellana y Literatura propusimos utilizar una hora de libre disposición en 3º de ESO para montar un torneo de debate en el centro. Así que junto a Diego Bernal e Isabel Alconada comenzamos a pensar la mejor forma de hacerlo posible. Fruto de este proceso es el proyecto La Debatidora ChN, que os paso a comentar.
Intentamos montar una secuencia ABP que tuviera como proyecto final la preparación de un debate. Nuestra idea era dotar a la secuencia de un armazón suficiente para que fuera posible utilizarla con contenidos de diferentes materias, buscando siempre, en lo posible, la interdisciplinariedad y contribuyendo desde la forma adoptada (el debate) a la mejora de la Competencia en Comunicación Lingüística.
Como arranque motivador, propusimos jugar a Los hombres Lobo de Castronegro. Esta actividad nos pareció útil para distinguir la intuición y la opinión de la auténtica argumentación. Desde aquí ya pudimos adentramos en el conocimiento del texto argumentativo, su estructura y los tipos de argumento más comunes. Ahora sí, las actividades propuestas hacen necesario argumentar convenientemente, como El globo.
Un nuevo paso nos lleva a comprobar cómo funcionan los debates reales. Para analizar debates elegimos dos modelos distintos: una tertulia política de televisión (La Sexta Noche) y un vídeo de un torneo de debate. Con la herramienta EdPuzzle (que conocimos gracias a Manuel Jesús Fernández, cuando en septiembre vino a nuestro centro a embarcarnos en el Flipped Learning) pudimos ir comentando las distintas partes en que se divide el torneo y lo que se espera de cada una de ellas.
Elegir una buena pregunta está en la base del éxito de un debate. Una buena pregunta es aquella que genera muchas dudas, muchas nuevas preguntas, muchas hipótesis. No puede haber una postura clara -científica, ética- a favor o en contra del tema propuesto, pues eso invalidaría las argumentaciones contrarias. Para 3º de ESO recuperamos la propuesta de esta entrada anterior y preguntamos si el Estado debe pagar una renta básica a sus ciudadanos y ciudadanas para garantizar una existencia digna. Diego quiere que sus alumnos debatan sobre clérigos o juglares en la Edad Media. Para 2º de Bachillerato recogeremos la sugerencia de Pilo Martín y propondremos a nuestro alumnado si la salida a la crisis actual se producirá con el pensamiento de la Generación del 98 o de la Generación del 27.
Para cada uno de los temas, se ofrecen algunos enlaces con recursos y el alumnado, a partir de ahí, busca el resto de material necesario para desarrollar sus argumentaciones. Hay que recordar que cada grupo prepara tanto la postura a favor como la postura en contra, que se sortean entre los equipos al comenzar el debate.
La fase de documentación es, posiblemente, la que más trabajo cueste a nuestro alumnado, pues consiste fundamentalmente en leer, leer y leer, y luego anotar en una ficha los aspectos más importantes de los documentos leídos. Chocamos aquí con muchas dificultades: vocabulario desconocido, falta de criterios fiables a la hora de seleccionar información, adopción de los argumentos y de la línea argumental de los discursos, etc. Sin embargo, este el momento fundamental para el descubrimiento del tema y la comprensión y asimilación de los contenidos, por lo que el profesorado deberá estar especialmente atento a que se desarrolle de forma adecuada. Sin una buena documentación, nuestros oradores no podrán articular discursos convincentes.
La evaluación está inserta en el todo proceso del torneo de debate, pues el jurado del mismo debe aportar suficiente retroalimentación a los participantes para generar la auténtica experiencia de aprendizaje: qué hago bien y qué debo mejorar, tanto en mi participación individual como en el trabajo del grupo. Para facilitar la tarea del jurado hemos elaborado unos documentos de valoración cualitativa y cuantitativa que pueden servir también de orientación al trabajo del alumnado.
Cuando por fin se celebra el debate, este se ajusta a unas normas conocidas por todos, que obligan a reducir todo el material trabajado a unos formatos poco flexibles (en estructura y en  duración) que, sin embargo, sirven para ordenar el conocimiento y hacerlo así más fácilmente transmisible.

La página se completa con otra serie de recursos, en especial un listado de vídeos aclaratorios de distintos aspectos del debate.


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